Nací en Buenos Aires, en 1980. Desde pequeña pintaba en el taller de artes plásticas de mi abuela,donde luego también di clases a niños. Estudié en Bellas Artes hasta que decidí irme a vivir a Barcelona.
Allí entré a la escuela de ilustración Llotja, donde conocí muy buenos ilustradores, de los que aprendí mucho y con los que compartí un taller. Al terminar, trabajé como dibujante de retratos en una empresa, realicé ilustraciones y escenografías para cine y publicidad, y trabajos de diseño.
Mis cuadros se movieron por bares y centros cívicos de Barcelona y yo comencé a dedicarme al action paiting en conciertos y actuaciones, y a la pintura mural en discotecas, restaurantes y festivales.
Ahora formo parte del grupo “El Silencio de la Multitud”, de poesías, música y pintura en vivo, y de “La Kasa Para La Raza”, asociación de muralistas dedicados a la pintura en espacios urbanos en interacción con la gente y dando talleres a niños en Barcelona, Hospitalet y París.
El pintar en un escenario o en una pared urbana es para mí una forma de que la pintura interactúe con la gente en un espacio y un momento. Estas son las propiedades de otras artes como la música o la actuación, pero muchas veces el pintar está ligado a la soledad del artista en su taller. Y aunque no estoy en contra de aquel espacio íntimo, como el de un músico que ensaya en su estudio, en mi vida es fundamental el contacto con la gente en directo y formar parte de un grupo para llevar adelante una historia juntos.